La bici en Madrid es para los osados



Vivo a 25 minutos en coche de mi trabajo y a 40 minutos en bicicleta.
La escasa diferencia entre ambos medios se basa en los atascos que todas las mañanas se producen para salir de mi urbanización de confinamiento, y a ese kilómetro que me ahorro atajando por vías que la bicicleta puede disfrutar y el coche no.

Y aún así, aún no me he decidido a coger la bici para ir a trabajar.

Las autoridades se empeñan y se empeñan en facilitarnos el transporte en bici a base de medidas tan definitivas como pintar el suelo de otro color, o poner señales que prohíben atropellar a una bici en una zona concreta de la calzada.

Y sin embargo, no me decido. Llamadme incívico (cursis) o llamadme máquina de contaminar, pero es que me llena de temor el pensar que rezar es lo único que me queda cuando los carriles se estrechan y no me queda lugar a donde ir. Y es que no soy de rezar, ya sabéis.

Ir en bici es divertido. Si hace sol, hay un carril reservado, y se animan las guapas.

Ya pueden inventar las bicicletas plegables, o las eléctricas, que si no tengo claro que el camino estará despejado para mí, no me veo subiendo a los pedales un día de diario.

Tengo muy claros los beneficios: salud física y mental, mayor sensación de libertad, en un entorno laboral de esclavitud disimulada, diversión... Y lo disfruto en fin de semana, por los caminos previstos por mi ayuntamiento, que no son otros que círculos que no me llevan a ninguna parte.

Pero así estoy seguro.

¿Cuándo me animaré a levantarme un lunes, apretarme las perneras, y coger el biciclo? Seguramente cuando el diseñador de las vías ciclistas, piense en unir de forma segura orígenes y destinos frecuentes, y crea que la bicicleta es más un medio de transporte y menos una mera diversión.
Un viaje a Ámsterdam o Munich, y bastará para entender que es el futuro necesario, y no una ilusión de juventud.

Si aún así sois de los que sí os habéis decidido a salir, bien entre semana, o bien en fines de semana, no olvidéis ir seguros. Aquí os aconsejo algo de material que sin duda os ayudará a dejar a la familia más tranquila cuando salgáis a pasear:

Un buen casco
Unos reflectantes para la ropa
Unas buenas lámparas
Un poncho / chubasquero plegable
Y una pinza para el pantalón (no te hace falta si eres la chica de la portada; puedes prescindir de ellas).


En cualquier caso, podría estar equivocado: he aquí una señora en Madrid, disfrutando de ir a trabajar todos los días en la sana bicicleta :-)